Herman@s del Equipo de Liturgia:
El Apóstol San Pablo recuerda a los cristianos su vocación: Nos presentamos como mensajeros de Cristo como si Dios mismo les rogara por nuestra boca: ¡Déjense reconciliar con Dios! (2 Cor. 5, 20)
Precisamente estamos iniciando este año en nuestra diócesis el conocimiento, la experiencia y la profundización del Espíritu de Comunión a través del sacramento de la Reconciliación. Es un camino de conversión personal y comunitaria para aportar a este mundo herido por el pecado, el estilo de vida según Cristo que se basa en el amor, la reconciliación y la paz.
En este sentido nuestras celebraciones litúrgicas son espacios valiosos para promover una cultura de paz y reconciliación ya que se trata de un encuentro con el Dios vivo y verdadero y de un encuentro fraterno en comunidad. De allí la importancia de signos de reconciliación como el abrazo de la paz, las ofrendas de solidaridad con el que sufre, las plegarias de los fieles, el Padre Nuestro. El libro de celebraciones es una ayuda para promover el encuentro con Dios en comunidad, por ello es preciso preparar bien y en equipo las celebraciones de la liturgia dominical, las lecturas bíblicas, los cantos apropiados y los gestos recomendados. |